5 acciones para restablecer la ética y la confianza en las Relaciones Públicas

5 acciones para restablecer la ética y la confianza en las Relaciones Públicas

Como profesionales de las comunicaciones y las RRPP vivimos una época complicada.  Tras noticias apócrifas en medios tradicionales, “seguidores falsos” en las redes, poca transparencia en ciertas comunicaciones empresariales y una sensación de enorme desconfianza sobre gran parte de la información que recibimos, las Relaciones Públicas Corporativas se encuentran en jaque. El desafío como profesionales en este área es trabajar para restablecer la ética de trabajo y garantizar la confianza de la opinión pública y de los clientes.  Un tema estratégico que requiere acciones inteligentes e inmediatas.

En el post de hoy desde Conecta Media nos permitimos reflexionar sobre 5  acciones que creemos esenciales para reconstruir la confianza perdida y fortalecer la ética de la profesión.

 

  1. Colaborar con los medios en la construcción de confianza

Entre tantos casos de información falsa, la opinión pública ha perdido la confianza en los medios. Contar con medios confiables siempre ha sido esencial para todos los comunicadores. Por eso, reconstruir esa confianza es algo que debe preocuparnos y en lo que tenemos que ocuparnos. ¿Cómo podemos hacerlo? Con acciones accesibles y sencillas podemos ayudar a cerrar la brecha de credibilidad entre los medios y el público.

Es esencial, por ejemplo, nuestro apoyo a los periodistas que hacen un trabajo serio. En general, cuando un periodista realiza una mención positiva de nuestra compañía o cliente, siempre estamos listos para apoyarlo, pero nos olvidamos de ellos en otras ocasiones.  Podemos ayudar a restablecer la confianza apoyando en las redes sociales a los periodistas en que confiamos, amplificando y recomendando su trabajo.

También podemos colaborar dando soporte a los medios y compartiendo contenido fiable en las redes, así como denunciando contenido falsificado. Los medios tradicionales no logran transformarse íntegramente a formato digital. Al menos la mitad de la gente recibe sus noticias de las redes sociales.  Informarse solo a través de las redes, trae aparejado el riesgo de recibir información falsa, ya que el espacio que no cubren los medios tradicionales es cubierto con contenidos de dudosa calidad. Difundir contenido de calidad e impulsar a los medios que lo generan es parte de nuestra tarea actual para garantizar, de algún modo, nuestro trabajo futuro.

 

  1. Fortalecer Relaciones

Si bien en este último tiempo cada vez nos definimos más como profesionales de la comunicación estratégica, lo cierto es que seguimos siendo expertos en Relaciones Públicas. Debemos volver a reflexionar al respecto y acercarnos nuevamente a las RELACIONES. No solo en el trabajo diario, generando lazos fuertes y genuinos, sino demostrando a la opinión pública el valor de estos vínculos.

La gestión de contenido puede ser de gran ayuda en esta tarea. El  contenido audiovisual, por ejemplo, podría ser muy valioso para ayudar a fortalecer o a retomar relaciones, incluso con los propios medios. Estar atento a interpretar datos, aún los más mínimos, nos permitirá establecer qué tipo de historias son adecuadas para desarrollar o mantener cada relación estratégica. Debemos trabajar en este sentido volviendo a considerar la construcción de lazos como parte central de nuestra profesión.

 

  1. Establecer normas de trabajo éticas

La tarea que llevamos adelante como comunicadores está pidiendo a gritos un cambio rotundo en nuestra forma de hacer las cosas. El tiempo de las Relaciones Públicas “no reguladas” ha llegado a su fin. Los clientes, colegas, medios y opinión pública esperan que los comunicadores seamos más profesionales, claros, honestos, transparentes y éticos que nunca antes.

Por eso es esencial trabajar en pautas de ética profesional que regulen el accionar de nuestras áreas o empresas. Pautas claras, compartidas con todos los miembros del equipo y compartidas también con nuestros clientes. Trabajar concienzudamente en este tema y comunicarlo abierta y seriamente al entorno interno y externo es un excelente camino para obtener y afianzar la confianza perdida.

Para utilizar como marco de referencia en la construcción de estas normas de éticas en el trabajo, puede ser de gran ayuda el Código de ética de los Colegios de Profesionales como pueden ser el  Colegio de Relacionadores Públicos de Chile, el Consejo Profesional de Relaciones Públicas de la República Argentina o la Public Relation Society of América, entre muchos otros.

 

  1. Encontrar el equilibrio en nuestras decisiones

Muchas veces nuestra profesión nos enfrenta a situaciones realmente complicadas. ¿Qué harías frente a la posibilidad de tener que introducir un producto al mercado en el cual no confías? ¿Y si este producto podría tener implicancias negativas para el consumidor? ¿Qué debe priorizarse, la reputación de la marca para la cual trabajas, tus valores éticos o la verdad para el público? En nuestra área muchas veces nos enfrentamos a situaciones como esta. Por eso es importante analizar minuciosamente los pros y contra de cada decisión y tener muy claros los valores éticos implicados.

Es nuestra responsabilidad como profesionales mantener un equilibrio entre compañías, clientes, público y nuestros propios valores. Análisis cuidadosos en estos casos, planteos de posiciones  alternativas que puedan ofrecerse  para “ganar / ganar” y hablar abiertamente con todos los involucrados mostrando los caminos más equitativos para todos, son bases para un trabajo profesional, claro, honesto y ético que contribuya a crear confianza y relaciones valiosas.

 

 

  1. Mantener la transparencia

Tomar decisiones difíciles es parte importante de nuestra labor. A lo largo del camino, la forma en que tomemos cada una de dichas decisiones conformará nuestro perfil como profesionales y por supuesto, nuestra personalidad. Una decisión adecuada, por más difícil que sea, siempre será más positiva para nosotros como profesionales, pero también para la organización que representamos. Es importante confiar en nuestras percepciones. Cuando algo se siente mal, probablemente esté yendo mal.

La transparencia es esencial en estos casos. Sé transparente con tu compañía o tu cliente pero sobre todo contigo mismo. Esto será lo que te fortalecerá como profesional. Y aunque algunas veces pueda implicar perder un cliente,  una buena decisión siempre consolidará tu reputación y la confianza en tu trabajo. Nuevas oportunidades pronto llegarán y estarán generadas por la ética con la que llevas adelante tu trabajo. Por eso, la transparencia es un pilar importantísimo para devolver a la profesión la confianza perdida.

 

Nuestra profesión requiere más que nunca esfuerzos significativos para devolverle la reputación positiva que se merece. Trabajando para ayudar a los medios a recuperar la confianza del público, apoyando a periodistas serios, fortaleciendo relaciones humanas de valor, trabajando con conciencia para mantener el balance entre los intereses de clientes, público y  nuestros propios valores y desempeñándonos con honestidad y transparencia podremos comenzar a cambiar las cosas.

La línea entre la decisión correcta y la equivocada puede ser a veces muy finita, casi imperceptible. Pero de eso se trata nuestro trabajo. La clave parece ser mantenernos confiados y nunca dejar de lado nuestros valores éticos personales.

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